No, no intentes disculparte,
No juegues a insistir,
las excusas ya existían antes de ti.
No, no me mires como antes,
no hables en plural.
La retórica es tu arma más letal,
voy a pedirte que no vuelvas más
siento que me dueles todavía aquí adentro.
Y que a tu edad sepas bien lo que es
romperle el corazón a alguien así.
No se puede vivir con tanto veneno
la esperanza que me ha dado tu amor
no me la dio más nadie,
te juro, no miento;
No se puede vivir con tanto veneno
no se puede dedicar al alma
a acumular intentos,
pesa más la rabia que el cemento.
Espero que no esperes que te espere;
la paciencia se me ha ido hasta los pies
y voy deshojando margaritas
y mirando sin mirar
para ver si así te irritas y te vas...